Rabia sin pólvora
Colombia: ladrón toma rehén con granada de madera

13 de Julio de 2009, 06:20pm ET
BOGOTA (AP) – Con una figurilla de madera simulando ser una granada, un ladrón mantuvo el lunes por poco más de dos horas a una cajera bancaria como rehén en el centro del país y más tarde fue sometido por las autoridades sin que se reportaran heridos ni daños, informó la policía.
El incidente se produjo en la ciudad de Villavicencio, en el departamento de Meta y a unos 75 kilómetros al sureste de Bogotá, cuando cerca de las 10:30am (1530GMT) Joe Enrique Montalvo, de 35 años, ingresó a una sede bancaria y tras amenazar a una cajera cargó con unos 8,5 millones de pesos (unos 4.000 dólares) e intentó salir del banco.
El sujeto, quien al parecer es un desmovilizado de un grupo paramilitar, amenazó a 15 personas, entre clientes y empleados, con hacer estallar una granada, explicó vía telefónica el coronel Pablo Emilio Gómez, jefe de la policía en Meta.
Tras poco más de dos horas de negociaciones, Montalvo accedió a dejar ir poco a poco a varios de los rehenes y al final la policía logró someterlo para notar que el artefacto con el que amenazaba era en realidad una falsa granada.
“La granada no era de verdad, era de palo, material de madera”, señaló el jefe policial.
¿Por qué no? El tipo es desmovilizado del ejército más cruento de este lado del mundo. Seguro fue reclutado desde muy joven, y seguro tuvo que pasar por un proceso de preparación devastador y denigrante. Usaba el uniforme de quienes descuartizan hombres con sierras eléctricas y juegan fútbol con las cabezas de los líderes campesinos. ¿Por qué no iba a lanzarse contra un banco? ¿por qué iba a quedarse en su casa viendo su paciencia quebrarse por el desempleo mientras las deudas se van tragando la libertad de su familia? Yo lo veo con triste naturalidad. Al tipo lo utilizaron para publicitar un proceso de desarme que hizo una larga leva de mercenarios, los puso a rezar unas semanas en un centro de adaptación y los lanzó a la calle, desarmados de las herramientas para defenderse en el mundo civil. Se avisó al mundo que habían desaparecido los paramilitares, pero estos hombres, enseñados a descuartizar humanos, a dispararle a sus compañeros de cuarto, a temerle a sus muertos y a los espíritus de la selva que se comen la cordura de los hombres perdidos, ellos no desaparecieron, y se empotraron en una sociedad depredadora a defenderse sin dientes, sin haber aprendido cómo; lo mismo que soltar un lobo en la ciudad y esperar que aprenda a sobrellevar la pobreza, las deudas y el desempleo pero limándole los dientes para civilizarlo. ¿Por qué no iba Joe Enrique Montalvo a lanzarse a la aventura desesperada de tratar de robar un banco? ¿Por qué no asumir que no es culpa nuestra el desgraciado mundo del capital y que el dinero que nos falta a todos está juntito en los bancos que alimentan a los ricos de monedas y pobres de espíritu? Yo también siento odio cuando veo a esos niños tontos paseándose en sus mercedes con ideas muy cortas sobre ellos mismos, que tienen que disfrazar su falta de talento humano con un reloj de pulso que puede costar tres veces el salario mensual de un profesor universitario, y con odio los escucho presumir su ignorancia y derrochar indiferencia hacia todos los hombres y mujeres que cotidianamente construyen las bases del mundo que pisotea diariamente con toda su hipocresía aprendida y desdén hacia los otros. Y entonces me vienen las ganas de apuntarle con una pistola en la cabeza y verle los ojitos enrojecer de susto y quitarle el dinero con que piensa emborracharse esa noche y que a mí me resuelve la comida de un par de semanas.
Yo también odio, y odio sin quererlo, orillado a dejar salir ese monstruo que se anida además en los ideales y se va alimentando de la estupidez humana. Odio cuando siento que los que tienen el control de los medio de producción y de comunicación están menos preparados que muchos de nosotros, los que nos quedamos en casa aumentando las deudas y el odio por falta de oportunidades de desarrollo. Soy parte de una clase a la que se debería temer, somos los que nos estamos topando de mierda y algún día reventaremos. Si fueran más listos nos mantendrían ocupados para quitarle tiempo a la furia que se acumula. Yo hablo con ellos, con los que están ocupando los puestos laborales que yo podría ocupar y me lamento de su falta de creatividad, de claridad, de discurso, de educación humana; me lamento de ver como funcionan en la mediocridad del dinero y de las fórmulas aprendidas. Pero ese lamento va creciendo como una raíz venenosa que no me pertenece. No es mía porque yo no la puse ahí, yo estaba tranquilo, queriendo aprender, esperando dar de mí para la construcción de una sociedad más justa, pero me fueron cerrando las puertas y me lanzaron a la sobrevivencia. Ahí ,en esa desesperada guerra de tener y no tener, es apenas natural que a todos nos pase por la cabeza asaltar un banco. ¿Por qué no, si ellos tienen guardado el dinero que nos pertenece y ellos mismos le dieron valor a esos papelitos aparentemente inútiles, se inventaron el poder adquisitivo y el monopolio? Hasta parece un acto de mera justicia liberarlos del peso de algunos millones que se acumulan en sus arcas cuando su naturaleza es circular de mano en mano. Parece natural querer repartir entre varios algunos de esos papeles para dejar de preocuparnos por todas las necesidades creadas que nos van lanzando a la cara por todos los medios, para dejar de sentirnos incapaces de tener lo que ellos tienen, o simplemente para liberarnos de la esclavitud laboral en que nos hemos sometido desde siempre para permitirles bañarse con los sueños perdidos de las multitudes.
Joe Enrique Montalvo tenía una granada de madera, creo que ni tenía forma de granada, era en realidad una figura de madera; y como han acumulado tanto miedo durante tanto tiempo se comieron la finta y se cagaron de susto. Ese señor de la guerra, que ha de dominar el manejo de las armas y el pulso para matar, no estaba armado y así quiso asaltar un banco. Hasta allá llega la desesperación, tan lejos que incluso puede más que la violencia. Ahora Montalvo será juzgado y encarcelado. Lo sacaron de la guerra que ha alimentado durante medio siglo el país, lo lanzaron a la calle y ahora lo van a encerrar por un delito del que en realidad no tiene la culpa. Será juzgado por ceder a la desesperación del desempleo y el hambre, por cuatro mil dólares . Va pasar unos buenos años en la cárcel por querer un poquito de esos papeles que han vuelto tan importantes para todos y que pocos tienen.

[11:08:28 p.m.] huelotl dice:Primero que nada un saludo al eje central! y gracias hermano por que puedo leer esa palabra brutal que pocos dicen pero que en realidad todos sienten, pero esta reprimida en sus espíritus. vivimos en un mundo donde si se dice lo que se piensa es castigado, como si alguien confesara que tiene deseos por una niña que apenas va a la secundaria de inmediato es un enfermo, un loco, un psicópata. Pero no hay pedo si esta misma niña sale como puta en mtv
Una vez mas gracias por tu honestidad de sentimiento
Por lo del articulo solo te puedo comentar, que también veo eso, no lo llamaría odio aunque a veces claramente se siente así, esta gente tal vez ni con granadas explotando en sus caras se darán cuenta, nunca les ha costado nada, Siempre en todos los sentidos nos han explotado, desde manteniéndonos como sus esclavos o servidumbre hasta la estupidez de copiar nuestras expresiones culturales y resistencia convirtiéndolas en moda, están vacíos, solo una carcasa sin ideas y maquina de consumo
Que curioso que el “enemigo” que mato a nuestros compañeros de lucha y que ahora carga una granda de madera en realidad sea tan parecido a nosotros y que chistosos que nos queramos parecer tanto a ese burgués con un reloj caro.
Como nos dejamos convencer? Como es que seguimos escuchándolos y votando por ellos? Como es que seguimos comprándoles? Como es que seguimos matándonos entre nosotros ?
Me encanta el buchanas o como se escriba pero conozco el valor real que hay detrás de el , siempre que tomo y saboreo, me hago estas y otras preguntas
Un abraxo , me gusta el blog, sigue compartiendo tus ideas, solo así se puede ser libre
Luis E. Aguilar